¿Por qué crecen tan rápido?

¿Por qué crecen tan rápido?

Que el tiempo vuela no es una novedad, todos los años cuando se aproxima la locura del mes de diciembre pensamos en qué rápido se fueron los once meses anteriores. Pero nada se compara con el ritmo vertiginoso con el que uno ve pasar el tiempo en los niños. Todos los que tenemos hijos, sobrinos, ahijados, o algún niño cerca nos hemos preguntado en qué momento dejaron de ser bebés. ¿Cómo es que crecieron tan rápido? Seguir leyendo “¿Por qué crecen tan rápido?”

En el camino.

En el camino.

El domingo pasado arribé puntualmente a Aeroparque junto a dos compañeros de trabajo, en el último puente aéreo del día. Vinimos a un seminario organizado por la empresa en una estancia a ochenta kilómetros de Buenos Aires, el establecimiento San Ceferino. Y a pesar de que el remise se retrasó un poco al irnos a buscar, nos subimos al auto a las nueve y media de la noche con mucho optimismo, pensando en el bife de chorizo que íbamos a cenar cuando llegáramos. Nos habían dicho que con la autopista vacía un domingo de noche, no demoraríamos más de cuarenta minutos. Seguir leyendo “En el camino.”

Lo que mata es la humedad.

Lo que mata es la humedad.

Parece ser un invierno muy lluvioso en estas latitudes, y como a todos nos encanta opinar del clima, lo primero que uno escucha cuando se sube al ascensor en un día nublado es “dicen que otra vez llueve”. Todos estamos pendientes de lo que dijo el pronóstico, y de la hora en que debería desatarse la tormenta, pero la verdad es que la lluvia en sí misma no es lo que más molesta. Podrá ser que arruine determinados planes, suspenda algún evento al aire libre, impida a los recién casados saludar en el atrio, o simplemente deje empapado a algún desprevenido que salió sin paraguas; pero tenemos que reconocer que también tiene su encanto. No hay nada más lindo que escuchar el repiqueteo de la lluvia, o mirar una tormenta desde la ventana. Esa sensación de acogimiento, de estar bajo techo mientras al otro lado del vidrio se viene el mundo abajo, no tiene precio. Y personalmente, me han pasado cosas lindas en días de lluvia, así que le fui tomando cariño. El problema es otro, el problema es la humedad. De la humedad no hay salida, no hay refugio, te persigue.  Seguir leyendo “Lo que mata es la humedad.”